lunes, 4 de agosto de 2008

"Y recuerda que se ven las caras, pero nunca el corazón"
Rubén Blades

El domingo de picos pardos...
Ayer me fui buscando guayabas, y resulto que me tropece con una que venia refunfuñando pues no hizo plata con qué comer, y Pedro Navaja estaba a su lado susurrando: " la vida te da sopresas".
La verdad es que me lo creí, sobre todo cuando comprendi que casi siempre se ven las caras, pero nunca el corazón y es que la madre vida es muy sigilosa y desde luego te lleva a un ritmo de espanto.
Claro que en el barrio estaba la Ligia Elena muy contenta y me puso de mejor humor, sobre todo cuando supe que la patria es un sentimiento en la mirada de un viejo, y de este modo pude ir olvidando las penas del corazón.
Y asi acabé con los pies destrozados pero el alma como nueva. Por eso volveria a repetirlo, aunque me vine pa' casa sin guayabo alguno.

¡¡¡Viva Panamá!!!

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