sábado, 7 de agosto de 2010

De veraneo en Guayonge
















El dichoso gatito de la vecina siempre acechando a nuestra hermosa Malva, y me parece a mí que en esta ocasión quería también tumbarse al solito conmigo o algo. Habrá que quererlo!!!
Feliz verano casero. ¿Qué mas se puede pedir?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Zona tranquila donde las haya, lugar de recuerdos perdidos y nuevos encontrados, familia y amor donde allí piso, con nacer crecer y morir si pudiera elegir. Mi antepasados lejanos que por suerte conocí, y que siguen vivos en el aire que allí respiro, mi bisabuela muerta después de cogerme en sus brazos, y mi bisabuelo muchos años después con quien disfrute la mayos paste de mi infancia y con quien hablo a veces. Pero, ella, ella es la mejor de todos. Solo ella es la causante de todo eso que yo vivo, solo ella, no hay mejor persona en el mundo conocido, su amor y su vida dedicada a nosotros. La del tupper con algo cocinado dentro, la que te remienda la ropa y me enseño a coser, la que da veinte duros para el cine, la que te hace leer la tarea aguantando tus rabietas, la que siempre consigue reunirnos a todos, la que da paz cuando hay guerra, la que me enseño el padre nuestro, la que me empujaba cuesta arriba cuando yo estaba cansada, la que me dio leche cruda cuando tenia sed y no había agua, la que no pide nunca nada. Y a la que se le debe dar todo.
Ella.Conchita. mi abuela.

Merci dijo...

Aaaaay, la conchita del mundo, la conchita del alma, la conchita de aqui estoy de forma incondicional... esa es ella, un toque de dios en el día a día.