Ayer por la tarde no me encontraba muy bien.
Mi mente bullía de cuestiones cotidianas, de enfados cercanos y banales.
Mi cuerpo me gritaba que necesitaba una parada. Mi coxis se quejaba y mis piernas crujian.
Dejé las niñas en casa y sali a caminar. A airearme. A desenrollarme que dicen los ingleses: "to unwind".
Pero lo que yo no sabía es que, quiza a esa misma hora, Emilia andaba mucho peor que yo.
Es probable que quiza el desasosiego que sentia fuera tambien como consecuencia de esa conexion primigenia que entre nosotras podemos sentir. Quizá eso es lo que me hacia presentir una desgracia tan triste, la desgracia de Emilia, mi vecina. Asesianda duramente en una calle cualquiera, a traición y con alevosía.
Motivos personales no tenía tantos para estar tan "mal enrollada", y eso me hace creer que una vez mas mi sexto sentido funcionaba. Quiza por eso tuve que salir varias veces a mirar a la calle antes de cerrar la puerta para irnos a la cama, para respirar aire de fuera y para asegurarme no sabía bien qué.
Ahora ya se qué quería. Quería asegurarme que mi vida y mi familia seguian bien, y que nada me iba a arrebatar la libertad, la preciosa joya ganada día día, la posibilidad, la luz y el color, el amor propio, el alma acaso...
Pobre Emilia. Pobre su familia, que con toda seguridad se esforzó mucho en verla crecer sana y segura como mujer. Se creian libres de estas desgracias y no pudieron escapar a elllas. Como tantas otras mujeres que soñaban ser felices.
Pobre sociedad malencaminada.
Pobres mujeres que seguimos creyendo que desde fuera nos van a salvar.
Pobres hombres perdidos en la inmensidad de su propia soledad y sin una mamá que les diga por dónde ir...
Cuándo llegará el día en que aceptemos que la educación a de pasar de ser numérica a ser de carga mas profunda. Que la prioridad absoluta será la educación emocional, la forma de ganarse la independencia vital, la creencia definitia de que todos somos igual de valiosos y de que todos somos seres de la luz. Que no es necesario depender de que otra persona me ame o deje de amarme para existir, pero que si alguien me ama yo sería mucho mas feliz. Que lo que si es necesario es saber amar y amar con todas sus consecuencias, me quieran o no los seres amados...
Pobrecitos los seres que no aman, pero mas pobrecitos los seres que jamás sabrán amar...
Aunque nunca tan pobres como aquellos a los que se les arebata traidoramente la posibilidad de amar para siempre.
Descanse en paz Emilia Esperanza.
Manifestación de repusla en Tacoronte:
llamo a todas las personas que quieran acompañarnos activamente en la concentración-manifestación de rechazo que tendrá lugar mañana viernes, día 22 de mayo, a las 18:00 horas en
TOLERANCIA CERO

1 comentario:
Querida MercI: acabo de leer tu mensaje. Profundo en ideas. Profundo en sentimientos. profundo en dolor...
No quiero ni tan siquiera la tolerancia cero. No quiero que exista la palabra tolerancia para estos casos en los que me da la sensación de que, además de destruir lo construído, debemos de tolerar aunque sea con cero algo que ni tan siquiera se merece estar. Lo siento, tengo también una especie de dolor ante toda esta sociedas que en su carrera hacia adelante se está olvidando de la parte más esencial del ser humano: su esencia.
Y la esencia es en si misma una con todo el universo.Visto lo visto, todavía falta mucho por conseguir, pero nos afanamos en conseguir cosas intangibles que para nada nos da la dicha ni la felicidad. A veces también en el afán de conseguir algo o alguien de quien depender.
Me planteo si no habrá otra manera de educar...
Un beso y gracias por tu visita.
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